Consejos Prácticos para una Boda sin Sorpresas

Consejos prácticos para una boda sin sorpresas

El día de nuestra boda es, sin duda, uno de los momentos más inolvidables que tendremos jamás. Conscientes de ello, vuestro deseo, como pareja, es que todo salga a las mil maravillas: el tiempo acompañe, el banquete sea ideal y la comida esté en su punto, que los horarios se cumplan, que las fotos salgan ideales, que todos los invitados se diviertan,...

Todos estos pensamientos no llevan sino una carga de estrés adicional a la tensión que ya llevamos acumulando durante días.

Por ello, y para que nada os empañe ese maravilloso día, te proponemos unos pequeños consejos prácticos con el fin de hacer tu boda un poco más relajante.

Evita dejarlo todo para el último momento.

Tenemos demasiados frentes abiertos y a muchos de ellos no les damos importancia hasta poco tiempo antes del día de la boda. Es cuando nos damos cuenta que tendríamos que haber adelantado algunas tareas aparentemente sin importancia y que ahora nos empiezan a agobiar.

Fotografías de Bodas. Bach Estudio de Fotografía.

Planifica.

Nuestra boda es un gran proyecto, y como tal necesita una planificación: tareas, fechas de acometida de esas tareas, reuniones, etc. Trata de dejarlo todo referenciado por escrito y con fechas estimadas de realización. Las pruebas del vestido, las sesiones de fotos, la prueba del menú, etc. En este sentido te vendrá bien apuntarlo todo en una carpeta y anexar en ella todos los documentos referentes a la boda. Las nuevas tecnologías nos podrán ayudar con aplicaciones de seguimiento de tareas, apunte de gastos, etc.

Realiza un presupuesto de tu boda.

Os llevará unos cuantos días ya que dependerá de los presupuestos que pidáis: banquete, salones, vestidos, fotos, viajes de novios, etc, pero, sobre todo, haz un presupuesto realista y lo más ajustado a tus posibilidades. Es buena idea que te ayuden aquellas parejas que ya tienen experiencia.

Organiza a tu equipo.

Y es que no es buena idea que quieras controlar personalmente todos y cada unos de los aspectos de tu boda. Organiza un pequeño “equipo de proyecto. Gente de tu confianza con la que puedes contar para que te ayuden. En ellos puedes delegar tareas que no tienen porqué estar controladas necesariamente por ti. Te ahorrarán tiempo y te permitirán relajarte un poco.

Planifica los trayectos.

Ese día no es difícil despistarse debido a los nervios. Unos días antes de la boda podéis realizar los trayectos de punto a punto para conocer bien el camino (y alguna alternativa) además de estimar tiempos aproximados. No es mala idea conocer si para el día de vuestra boda hay algún tipo de evento que pueda entorpecer vuestros trayectos: cortes de carretera por una carrera popular, manifestaciones, cortes por obras, etc.

Consulta el tiempo.

La meteorología es algo que todos los novios consultan para el día de su boda, pero esta consulta debería de ir un poco más allá de si va a llover o no: temperatura y su variación a lo largo del día, posibilidad de viento, fenómenos asociados como picos de polen, etc.

Haz tu boda.

No olvides nunca que es tu boda y la de tu pareja. Hay que vivirla según a vosotros os gustaría. No permitas que nadie te imponga sus deseos. Esos siempre conlleva un aumento del nivel de estrés.

Sigue con tu vida.

En la medida de lo posible trata de seguir con tu vida normal en las semanas previas a tu boda: deporte, amigos, familia, ocio,… cualquier cosa que te guste hacer.

¡Todo saldrá bien!.

En día de vuestra boda, disfrutad

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